El pueblo, su industria y su comercio

ALEJANDRO KORN
EL PUEBLO, SU INDUSTRIA Y SU COMERCIO

El motor que impulsa las comunicaciones, el desarrollo demográfico, el factor edilicio, el accionar de la cultura, la industria y el comercio, en éste pueblo, hoy llamado Alejandro Korn, fue la llegada del primer tren. Ello impulsó a muchos interesados a afincarse ocupando tierras con el objeto de instalar y explotar pequeños comercios e industrias. El lugar es zona alta de tierra fértil beneficiosa para el engorde de ganado. Comienza el desarrollo y el incremento de la industria lechera, como así también las faenas obteniendo insuperables carnes.

Junto con la adquisición y alquiler de campos se fomenta la construcción de viviendas. El ajetreo de operaciones mercantiles promueve la formación de una especie de aldea con casas construidas de barro y techos de chapa o paja, abrazando la flamante estación. Este caserío originó que las autoridades llamaran al lugar “Pueblo de la Estación” y lo consideren una aldea en las afueras de San Vicente.

Pedro Etchever , adquiere un predio en lo que hoy es Sagarra y San Martín y construye un rancho e instala el primer comercio de comidas. Una especie de taberna, fonda o casa de comida a la que bautizó Salsipuedes . Promediando el año 1892 adquiere además, una gran extensión de tierra desde las vías del ferrocarril hasta lo que hoy es la calle Obligado y su ancho lo constituían las calles Uruguay y Brasil. En ese predio introducen el cultivo de tabaco para pipas y cigarrillos. Cuentan los lugareños que de ese establecimiento, periódicamente salían carros y envoltorios de cigarros, cigarrillos y tabaco con la marca “Walkiriams” con destino a Buenos Aires y otros lugares de la provincia. Esta fabrica de cigarros funcionó hasta aproximadamente 1930.

Con el propósito de ampliar su imagen comercial Etchever le alquila a Nicolás Artalejos los campos que cubrían los fondos de la casa de comidas, y en ese lugar instala un tambo que junto a su familia explota hasta 1918.

Ernesto Etchever, hijo de Pedro, a los 18 años impone en la zona un deporte desarrollado en España, era el juego de “pelota vasca” al que le hace algunas reformas e impone el uso de una pelota de madera. Hay quienes le atribuyen a Juan Tognola, un comerciante de la zona, ser el impulsor y fabricante de este elemento deportivo. Ernesto junto a algunos amigos adquiere un terreno donde construye la primera cancha de “pelota a paleta” Esta cancha estaba ubicada en hoy calle Carola Lorenzini 72 con fondos a la calle Florida. Por la gran concurrencia de aficionados, este lugar se convirtió en un club donde se realizaban reñidos torneos con afamados jugadores de pueblos vecinos, como así también los que llegaban de Buenos Aires. Dinámico y emprendedor, Ernesto continúa atendiendo la estafeta que había organizado su padre.

En 1910 Antonio Moreno y Nicolás Artalejos, toman la explotación y administración de la cancha haciéndole importantes mejoras.

La familia Artalejos si bien le entrega la administración a Virgilio Lombardi con quien se asocian en un período, mantienen el negocio hasta 1960.A mediados de 1960 el club deja de funcionar y se mantiene cerrado por un tiempo. Mas tarde y ante la insistencia de los herederos de los Artalejos se conforma una sociedad entre vecinos que queda compuesta por Sabaté, Peralta y Vitallier. De común acuerdo instalan una fábrica de pelotas de cuero para varios deportes anexándole además la fabricación de calzados deportivos. La fábrica funcionó hasta 1980.

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Antiguo almacén de Ramos Generales que empezó a funcionar cerca del año 1891. Actualmente funciona el Centro Cívico de Alejandro Korn.

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Cruce de Alejandro Korn

 


La segunda parte continua en la próxima edición


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