Entrevista a Mario Araldo Erregui

Uno de los últimos herreros de carretas, especialista en arreglo de ruedas de carros de forma artesanal  y artística. Su lugar de trabajo parece un museo viviente de épocas lejanas donde se pueden encontrar: patentes de carretas,  marcas que hacen la yerra al ganado, la fragua donde aún hoy se calienta la pava para el mate y ruedas de carros por doquier. Con la amabilidad única de quien se siente muy orgulloso de su trabajo y su historia  Mario nos muestra el sulky con el que su madre lo llevaba al colegio en su niñez.

Con ojos brillosos nos dice – “Vine con mi familia a los 6 años a vivir a San Vicente, a los 13 a raíz de la enfermedad de mi padre tuve q salir a trabajar. En la herrería de Torrado, fui aprendiendo el oficio,  donde todo el trabajo era en función a los carros, que era el  medio de transporte de la época a mediados de los años 50″. Recuerda  como algo lejano,  -“Hasta Edesur trasladaba los postes en carros, la leche llegaba puerta a puerta en carreta y la basura también se levantaba con carros tirados a caballo

Quedan pocos que hacen este trabajo, “a mí me traen ruedas de muchos lados, el trabajo es artesanal el hierro se va doblando a golpes formando un aro que entra a presión en la rueda de madera, se prende fuego dilatando el metal, se golpea entrando hasta su ubicación final y cuando está  embutida  echando  agua se logra que  se contraiga el hierro  y quede terminado el trabajo.”

Mario  nos cuenta que en la actualidad también hacen rejas convencionales y artísticas, parrillas con sus accesorios, y  trabajos de herrería en general

Tengo 2 ayudantes quienes aprenden el trabajo y seguramente serán los sucesores para que haya por muchos años más herrería criolla, como es el título de un poema que me dedicaron hace algunos años.

(fragmento)
Antiguo galpón de chapa
Que entre una añosa arboleda
Estas rodeado por ruedas
Que buena parte te tapa
El óxido con su capa
También te quiere cubrir
Los rigores del invierno
Le haces pata ancha al moderno
Que te quiere sustituir.
Adentro de ese galpón
A un costado esta la fragua,
La clásica tina de agua, y la batea pal’ carbón
El fuelle, inmenso pulmón
Reviven las muertas brazas
La bigornia con las masas
Pa’ agarrarlo caliente
Al efecto una tenaza.
Y sigue….

Agradecemos la buena predisposición tanto de Mario como la de Juan Cruz, su hijo, que parece firme en seguir la huella que deja su padre en San Vicente, como  un lutier  de carruajes.

Herrería Artística y de Carruajes Erregue
De Mario y Juan Cruz Erregue
Alsina 286 y Sargento Cabral – San Vicente
Cel. 02224-15-503-845 | Nextel 164*91

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