PUEBLO VIEJO DE SAN VICENTE

CAPÍTULO 2 PUEBLO VIEJO DE SAN VICENTE
El partido de San Vicente.
El 30 de diciembre de 1784 se trató un oficio del Gobernador Intendente que expresaba que las grandes jurisdicciones dificultaba la tarea de los jueces, para apaliar este mal, se dispuso el nombramiento de nuevos Alcaldes de Hermandad en el extenso pago de la Magadalena, uno en la parroquia de los Quilmes, otro en la de San vicente y otro en la Magadalena. Dichas autoridades fueron las primeras que dotó los pagos de San Vicente, lo que significaba su promoción al rango de partido. Los territorios del partido de San Vicente seguían siendo extensos para administrarlos, por lo que después de diversos intentos en 1822 se segregaron extensos territorios formándose los partidos de Cañuelas, Monte y Ranchos.

whatsapp-image-2016-11-18-at-17-41-38La formación del pueblo
El lugar donde se encontraba la parroquia que Don Vicente Pessoa había puesto bajo la advocación de San Vicente no era el lugar más adecuado para atender a los feligreses de una zona tan extensa debido a dicha distancia, como lo penoso que era atravesar cañadas y aún peor expuestos a los insultos del bárbaro enemigo. Es por eso que muy pronto el párroco solicitó al obispo la traslación de la misma a un lugar más cercano a Buenos Aires. Cuando ya contaba con la aprobación del obispo, Pessoa desistió de la mudanza debido a que los ataques de los indios se habían hecho más intensos después de la reorganización de Betbezé que dejo indefensa a la Guardia de los Ranchos. Y En 1784 les dio sitio a esas familias y a sus sementeras junto a la parroquia. Poco a poco se fueron asentando nuevos pobladores en el lugar. En 1802 el Maestro Pessoa enfermó trasladándose a Buenos Aires donde murió al año siguiente. En su testamento acotaba que «la causa de no dejar la capilla para curato es el estar en terreno indiviso y no saber si me tocará en mi haber, y caso de que dicho terreno correspondiera a otro heredero, le suplico por amor a Dios Que la citada capilla se mantenga en los mismos términos en que la tengo, con el objeto de cada año se siga en ella un aniversario de misa por el bien de las almas de mis finados padres y la mía» .

Un traslado frustrado y un fallo singular
El sitio donde había surgido espontáneamente el pueblo de San Vicente, al norte de la laguna era inundable. En 1825 el juez de Paz solicitó su traslado, pero no encontraron un lugar apropiado y a bajo costo para hacerlo. Se mencionaba una lomada cerca de allí y se citó a los herederos de Pessoa sus dueños quienes dos años antes habían actualizado el viejo pleito iniciado su padre Agustín contra los «intrusos» instalados en sus tierras para que pagaran arrendamiento o en suwhatsapp-image-2016-11-18-at-17-41-21 defecto las abandonasen.
El cura párroco, San Martín, asumió la representación de los pobladores y con una hábil defensa consiguió que el litigio concluyera con una sentencia favorable, la que expresaba lo siguiente: « … Que la parte de los descendientes del finado Don Antonio Pessoa no han probado su acción como probar les convino declárola por no probada; y que la parte de los pobladores de San Vicente han justificado sus excepciones y defensas, como debían declárolas por bien probadas.

En su consecuencia debo absolverlos y darpor libres, como les doy de la demanda contra ellos intentada por los descendientes del finado Don Antonio Pessoa, imponiéndoles, como les impongo, perpetuo silencio, para que sobre ella no puedan pedir ahora, ni en tiempo alguno … »

Este fallo asignó al poblado las tierras de los Pessoa. El traslado del viejo pueblo no se produjo y para paliar la situación el Gobierno se limitó a encomendar al Ingeniero Bevans la realización de algunas obras en las lagunas de San Vicente y La Bellaca para evitar los desbordamientos.

Basado en el libro San Vicente , un pueblo,un partido
de Haydee Epifanio

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